lunes, 8 de junio de 2009

Voy, vienes.




Vengo de donde tu vienes y voy a donde tu vas

es así como lo marca el tiempo que nos precede y nos sucede.

Cuando tu estabas, yo no y cuando te vas yo me quedo

coincidiendo en al arrítmico tiempo que nos toca compartir.


Después, todo se resume al opaco misterio,

que con su negro telón no deja un resquicio de esperanza.

Es triste, amargo y crudo, pero a veces preferible

al sufrimiento lento y agudo del desamor latente.


Cada milímetro de distancia se paga con una lágrima al principio

y cada segundo de indiferencia es una dolorosa punzada en el corazón.

Al final, un gran cayo se hace en el corazón,

lo que permite dejar de sentir pero nunca dejar de recordar.

miércoles, 3 de junio de 2009

Même




C'est moi, le même, on peux pas être d'autre.
Je suis ton chaud dans tes noirs solitaries
et tes jaunes larmes à l'aube.


Mon sang est lié avec ton sang,
nous ne pouvons faire rien
si l'Outre ne veux pas.


Mes mains touche ton coeur
comment les oiseau-mouches
touche les fleurs dans la praire.


C'est moi, le même, qui alors?
Je suis qui a le pouvoir de détruire-toi
et toutefouis j'ai choisi t'aimer.



Ilustración: Simon Shubert "El Espejo"

jueves, 23 de abril de 2009

Leonor



La sorpresa que me causa el que me ubiques en los archivos de tu casi centenaria memoria, hace que mis ojos pesen y las lágrimas se agolpen. En esencia eres una constante, desde los tiempos más recónditos de mi memoria te encuentro, así como te encuentran un par de generaciones que me precedieron y otro par al que yo vi nacer.

Eres la madre sempiterna de tus decenas de hijos, que adornamos tu blanca y quebrada cabellera. Quizá hoy la memoria no te alcance para saber de cuántos ya que dejaste de contarlos hace décadas. Sin embargo, tu corazón no tiene reparo ni limitantes en desbordarse como una madre por cada uno de ellos.


Tus manos, siempre dispuestas a dar la más tierna caricia, son creadoras de belleza constante. Es así que creas jardines con multitudes de flores cuyo concierto de color y fragancia contrasta con los montes rojizos de tu Durango. Las flores y los pájaros que rodean tu preciado jardín, son fuente de inspiración de kilómetros y kilómetros de manteles de encaje que con una obsesiva precisión tejes.


Cómo me gustaría saber qué es lo que han visto tus ojos. Has vivido tiempos de guerra y tiempos de paz, fuiste testigo de décadas y décadas de cambios, bonanzas, crisis, temblores, hambrunas, escacés, risas y llantos. ¿Quién pudiera ser tu? Ni las rocas mantienen la misma forma ante décadas de ir siendo arrastradas por las vicisitudes del río. Sin embargo tú, Leonor, conservas tu esencia, tu corazón inagotable, tus manos preciosas y tu brillante memoria.

sábado, 18 de abril de 2009

Trascendente


Al sentirle aquella noche se preguntó:¿Quién es?
¿Un hueco en la memoria?
¿Un amargo sin sabor del pasado?
¿Un amor difuso?
¿Un entendido mal interpretado y mal aplicado?
¿Un grano de azúcar que me endulza el paladar?
¿La braza aún ardiente de un espejismo?
¿Un siniestro del destino?
¿Un capricho de crío malcriado?
¿Una pasión pintada al óleo y manchada con cloro?

¿Quién es? Insistió en preguntarse. ¿Quién es? . . .

No es nadie, se respondió, sólo la sobra de ilusiones errantes bajo la luna llena.

miércoles, 1 de abril de 2009

Aquí


En ese momento se tiró al piso e imploró que lo dejasen en paz. Sus cabellos estaban desalineados y suicios, su boca seca soltaba fuertes sollozos del alma misma, sus ojos inhundados bajo una tromba de lágrimas y sus manos temblaban de terror. Así estuvo, en la penumbra de aquella noche de octubre, mientras sombras y espectros siniestros rondaban a su alrededor.

Sin embargo, poco a poco los rayos de sol fueron resplandeciendo en medio de la obscuridad y pudo escuchar los primeros trinos de los pájaros en el fresco de la mañana. Se llevó las manos desgastadas a los ojos y secó sus lágrimas, con los dedos acomodó sus cabellos quebrados mientras los últimos sollozos apenas audibles desaparecían.

Con todo, salió y vio la luz del firmamento, caminó incrédulo por entre los árboles y sintió estabilidad y paz. Poco a poco dibujó una sonrisa, primero tímida y luego evidente, mientras el aire fresco de los primeros días de otoño peinó su remolineado pelo. Se quedó allí, alimentándose de la felicidad misma que la vida le trajo, no estando dispuesto a volver.

viernes, 20 de marzo de 2009

Guerrero


¡Palpita tu corazón!
Pero tu existencia se limita
a un transparente caparazón
que rodea tu blanca cunita.

¡Palpita tu corazón!
Mientras tu cuerpo nos enseña,
que no importa la razón,
sino las extrañas señales de alivio.

¡Palpita tu corazón!
Mientras en tí pensamos
día y noche sin sosiego
do tu estás, nosotros vamos.

¡Palpita tu corazón!
Mientras las expectativas crecen,
una a una se revelan
y una que otra se desvanece.

Tu corazón ya no palpita
pero te marchas enseñandonos
que no importa el dolor de la carne
sino la fortaleza de espíritu.





martes, 17 de marzo de 2009

Lineal



En ese momento en el que las lágrimas se agolpan en la parte alta de la nariz y un peso repentino se siente en el labio inferior el tiempo se detuvo a contemplar el violento atardecer soleado. Ese atardecer no solamente tenía color naranja, sino que tenía el color de los momentos dulces y amargos del pasado, a cada segundo inexistente. Es así que dio saltos de un momento a otro, a veces con lágrimas de alegría, a veces de tristeza, a veces de melancolía y a veces de añoranza.

Fue así que la suave brisa veraniega se llevó, particula a particula, cada uno de esos recuerdos, dejando, sin embargo, una tenue cicatriz en la memoría. Cuando llegó la noche, el tiempo se levantó y tomando un fuerte impulso, continuó con su lineal y constante viaje jamás interrumpido.